¿Ganas de descubrir una cocina impactante en un ambiente de bistró? La Llorería
- une parisienne à Madrid

- 14 sept 2025
- 2 Min. de lectura
Barrio: Justicia Dirección: Calle de San Lorenzo, 4
Tuve el placer de probar este restaurante recientemente. Me encantó el ambiente de verdadero bistró de amigos, a la imagen de sus creadores: Carmen, José y Jesús.

Te reciben en una pequeña sala que tiene cuatro mesas y una decena de taburetes en la barra. La decoración es sencilla, sin pretensiones, y la carta está escrita en la pared.

La sorpresa viene en lo que llega al plato: con técnica real, combinaciones sorprendentes y un bonito trabajo con las especias y la acidez.
Un plato refrescante para empezar: el crujiente del trigo inflado y sus zanahorias en diferentes texturas.

El caldo estaba delicioso, muy intenso en sabor, y se combinaba perfectamente con el pimiento rojo, la acidez del limón y la untuosidad reconfortante de los anacardos.

Asociación sorprendente de la coliflor con el calamar rebozado, el crujiente de bellota y la pimienta vadouvan, que aporta notas indias a este plato. No fue mi plato preferido, pero sí interesante.

¡La foto no hace justicia a este plato! Parece una simple ensalada de canónigos con algunas chips encima, pero fue nuestro mayor flechazo. Porque debajo de esos canónigos se escondían unos tomates cherry confitados y una salsa absolutamente increíble de miso.
Me alegra que este ingrediente esté de moda, ¡porque me apasiona! (véase el artículo sobre el restaurant Tonton)

Una bonita ostra, con una mezcla tierra-mar gracias a una emulsión de pollo, aromatizada con jalapeño para el toque picante.

De postre: unos ñoquis de manzana verde, hechos con agar-agar imagino, muy tiernos y nada gomosos, acompañados de una galleta crujiente de miel.

Y para terminar, su postre estrella hecho con kataifi, una masa fina en forma de fideos que se encuentra en la repostería de Oriente Medio y Grecia, y ahora también en el famoso "Dubai chocolate". Aquí lo sirvieron acompañado de un queso neutro para el toque cremoso y pistachos para el crujiente: ¡un verdadero viaje al Líbano gracias a este postre!

Pedimos ocho tapas para cuatro personas y la cantidad fue perfecta, lo que representó un presupuesto de unos 40–50 €/persona.
Espero que este artículo os dé ganas de ir a probar este muy buen bistró de amigos, lleno de sorpresas, situado en Justicia, donde se recibe de maravilla y donde además se obtienen muy buenos consejos sobre el vino.




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